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pongamosquehablo

Cómo trascender sin ser megalómano.

A propósito de las Ucronías posibles.



Toda decisión es renuncia: Maquiavelo renunció a su consciencia, Dalí a la razón, usted seguramente a la isla, la hamaca, el coco y los pantaloncillos cortos.
¿Pero, cómo pasar a la historia sin ser un megalómano? Un griego o romano, no sé, dijo que para pasar a la Historia había que hacer algo muy malo o muy bueno. Después otro griego o romano, no recuerdo, le creyó e incendio todo el horizonte de una ciudad. Luego, el último de los griegos o romanos de los que no recuerdo sus nombres ni sus patrias, prohibió el nombre de nuestro estimado incendiario en todos los libros de Historia de Grecia o Roma, usted sabe, mi memoria no me ayuda.
Discúlpese, no bostece que es de mala educación, ya viene la moraleja. La moraleja es que no hay moraleja. Que no hay receta para trascender el tiempo y quedar grabado en las páginas de piedra de la Historia, mucho menos en las tablas de Moisés, uno no sabe. El poema más inmortal de Manuel Acuña su Nocturno a Rosario es puro verso trillado, qué es eso de: Pues bien, yo necesito/ decirte que te adoro,/ decirte que te quiero/ con todo el corazón.
Por otra parte, usted sabe, Comala está a la cabeza del top-ten de pueblos folclóricos latinoamericanos, se da el lujo de cobrar $500 por noche en Hostal, tener adoquínes lustrados, hombres blancos con cámaras fotográficas cada vez más pequeñas y cibercafes en varias esquinas, y sabe usted algo, fue por azar que Don Rulfo lo pusiera de escenario. Según la versión de un amigo de poca credibilidad, el pueblo donde vio fantasmas el escritor fue San Gabriel y de Comala sólo el nombre le gustó.
Ya por último para no cansarlo, Colón descubrió América con la misma suerte con la que pudo haber hallado unos zapatos rebajados en el tianguis de Santa Tere. Y Hittler no abanderó la lucha contra el apartheid porque no nació negro.
Al parecer pues, para esquivar los aires del olvido es necesario: Ser un grandísimo hijo de puta como Robespierre, Nerón, Bush ó Napoleón, tener talento para despilfarrarlo como Mozart, Buñuel , Lorca o Picasso, o de a tiro ser un hijo elegido del azar. Las primeras dos opciones están lejos de mis horizontes, a la última le coqueteo a cada noche. Eso le convendría a usted también. Caminar tranquilo esperando el beso multicolor de la suerte...

cidillo azaroso

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2 comentarios

Apología de Nocturno a Rosario -

Era siglo diecinueve, hermano, por Dios. Todo poeta es hijo de su tiempo. El valor de sus versos no puede ser ridiculizado de la manera tan moderna de tu visión high liric (bautizo así lo que es acobardarse creyendo que José José lo dijo todo y que Homero, Píndaro, la pléyade del Siglo de Oro ya están caducos). Lo mío es vanguardia al revés. Panteísta por decirlo, todo es bello, pero hay que eliminar esos prejuicios tan mezquinos, por Dios.
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Jonathan -

"Talento no es más que una larga paciencia", ha dicho Flaubert. Sí pero todos piensan que se refería al arte de la escritura. A mí me gusta más pensar que hablaba, en realidad, del arte de vivir.
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